A 53 años del cobarde asesinato de Víctor Jara, desde El Potrerillano rendimos un sincero y sentido homenaje a un hombre cuya voz, guitarra y poesía se convirtieron en el alma y el canto eterno del pueblo chileno. Víctor no solo nos dejó un legado musical inigualable, sino también una profunda lección de dignidad, empatía y compromiso humano. Nos enseñó a mirar de frente las injusticias, a valorar la sencillez de nuestra gente y a cantar con esperanza aun en las horas más oscuras. A pesar de que intentaron apagar su voz, su recuerdo y sus canciones siguen más vivos que nunca en cada calle, en cada guitarra y en el corazón de quienes creemos en la memoria, la verdad, la justicia y los derechos humanos. Ni perdón ni olvido. Víctor Jara vive en el canto de su pueblo. — El Potrerillano
