CONSIDERACIONES MÉDICAS
Dr. Mario Camaño: 88 años: 60 años de ejercicio de médico y cirujano
El termino enfermedad está incorporado al ser médico. Puede ser una de las causas para que hablemos de la pobreza como enfermedad. Es un tema de infinitas definiciones desde los más variados puntos de vista: sociológicos, políticos, religiosos, antropológicos, urbanísticos, económicos, geográficos, etc. Nosotros reflexionaremos en el marco de ideas de un medico que ha ejercido hace 60 años en diferentes países y lugares. Queremos hablar de un padecimiento planetario, una pandemia que esta desde tiempos inmemorables. Solo la desconocen las tribus que han vivido aisladas con escasos o nulo contacto con lo que llamamos civilización. Hablando como médicos el paso primario para conocer, estudiar y curar es definir la causa, la etiología del padecimiento. Cuando la desconocemos su devenir es azaroso y/o fatal.
Es el centro de nuestro enfoque. La enfermedad pobreza tiene una causa, una etiología que no aparece claramente en la miríadas de publicaciones que “hablan” de ella y es referida a pluricausalidad, multifactorial. Incluso virtud religiosa para llegar al paraíso. Eufemismos como planes para redistribuir la riqueza que anuncia otra frustración.
Para nosotros una respuesta rápida y breve es: LA RIQUEZA.
La entendemos como la acumulación de trabajo ajeno. Trabajadores a los que no se le redistribuye de acuerdo con su producción. Hay otras formas de originar riquezas muy comunes: comprar barato y vender caro en perjuicio de los necesitados. Muchas personas y grupos disfrutan de enormes fortunas “que vienen de lejos”. Sus dueños actuales “recibieron” y no participaron en el desarrollo de esa organización. El tiempo los blanqueo, pero sería bueno conocer orígenes y crecimiento. Hoy se ha popularizado la trazabilidad que reconstruye trayectorias, muy común en la ganadería y en el mercado de medicamentos, etc. Es seguro que encontraremos favores políticos, militares, asociaciones espurreas con negocios de todo calibre. Peor aún es la explotación humana, grupos reducidos a esclavitud. Recordamos a trabajadores rurales, golondrinas y en las ciudades fabricas textiles. A la riqueza no se la investiga, es más esta naturalizada y aceptada en nuestra sociedad, incluso admirada, como ejemplo a seguir para tener éxito. Es muy lógico para los que gozan o esperan gozar de esos beneficios. Otra consideración muy diferentes, hacemos sobre los que pregonan el combate a la pobreza. La consideran intolerable. Su trabajo choca con la triste realidad: La pobreza crece y pocos ricos acumulan más que muchos millones de habitantes del planeta. La relación numérica de pobres y ricos crece sin un horizonte, que vislumbre un cambio positivo para los desposeídos y excluidos. Actualmente solo vemos parches, remiendos, paliativos insuficientes para el trabajo, el desempleo y las necesidades básicas. Los estados invierten más en suplementos financieros a los grandes capitales que en crear condiciones para beneficios poblacionales. Mas: los grandes capitales pagan menos impuestos y luchan con “uñas y dientes” y otras cosas mucho peores por su avaricia sin límites.
¿Y los defensores de los pobres?
Siguen hablando, buscando dinero donde no hay. A muchos les tranquiliza su conciencia. Los ricos se gatopardizan en una sociedad permisiva. Volviendo a nuestro tema central. La pobreza es una enfermedad de grupos poblacionales y personas desposeídas. Esta “enfermedad” suma a la salud pública y la enfermedad de las personas. Se retroalimentan. Comunidades pobres minoritarias migrados viviendo en medio de aguas servidas, contaminadas, basurales, pasadizos con habitaciones para hacinados y con carencias estructurales. Todos los factores constituyen un campo fértil para las enfermedades, imposible eludirlas.
Conclusiones:
- La pobreza: es un efecto causado por la acumulación sin límite de riqueza.
- El combate a la pobreza ha sido totalmente infructuoso.
- La principal causa es el enfoque equivocado no reconocer las causas:
Sin riqueza no hay pobreza.
- Podríamos decir que es un eufemismo para designar la apropiación de bienes de carenciados y minorías indefensas.
- Conceptualmente quienes hablan de pobreza, en luchas políticas y cultos religiosos, la naturalizan y la invisibilizan.
- Si no cambiamos nuestra forma de pensar perpetuamos la realidad actual.
