Amor, ven, sigamos caminando,
estoy seguro que éste camino
es el que nos lleva a la paz y al amor,
no, no mires para los lados, no,
olvidémonos del mundo cruel
donde nos agobiaron penas y dolores.
Ven, aprovechemos los últimos rayos
del Sol, que nos acaricie con su calor
y nos cubra con su manto protector,
como cuando éramos niños y jugábamos
con la inocencia que brotaba alegrando
nuestros inquietos corazones.
Cuidado amor, no permitas que las tentaciones
te desvíen del camino correcto,. mira,
la luna nos sonríe y sus rayos nos llevan
a navegar por el valle de nuestro romance,
cuando nuestras miradas se fundieron
y nuestros corazones entonaron la canción
del amor, que luego sembramos en los hijos.
Ven, busquemos la constelación o galaxia
donde sembraremos el jardín del amor
en la otra vida, en el otro mundo soñado,
ese será amor, nuestro jardín del Edén,
por el que tanto luchamos en este mundo cruel.
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(18.08.26)
AUTOR: RICARDO PONCE CASTILLO
HIJO ILUSTRE DE: COQUIMBO. CHILE.
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